Este domingo hubo elecciones en Ecuador y Perú, en un momento en el que las democracias se presentan frágiles por la pandemia del Covid-19 y los cuestionamientos a la institucionalidad desde las expresiones populistas. En Ecuador, el socialcristiano Guillermo Lasso se impuso en la segunda vuelta con casi 53% al candidato que representa al correísmo, Andrés Aráuz. Esto pareciera enterrar las posibilidades de que el ex presidente Rafael Correa se reivindique políticamente -actualmente se halla en Bélgica-, se vayan diluyendo. Ya en su inicio de mandato, el actual presidente Lenin Moreno se apartó de su herencia, y esto hace que la corriente de izquierda latinoamericana se debilite en ese país andino.