La enfermedad hemorroidal está relacionada con sangrado, edema, dolor o incomodidad, un cuadro que afecta al 40−50% de la población en algún momento de su vida y, en la mayoría de los países, en torno al 4% llegando a precisar de cirugía. La necesidad de empezar el tratamiento adecuado y efectivo, tras efectuarse la exclusión de una posible neoplasia, junto con la disminución de procedimientos innecesarios, debe ser la meta de todo facultativo de la medicina. El siguiente repaso supone los puntos esenciales en el conocimiento de la enfermedad, su clínica y manejo.