La enfermedad de Addison y la insuficiencia adrenal aguda, como complicación de la primera (debido a múltiples causas), es considerada como una patología secundaria a destrucción de las glándulas adrenales, de etiología tuberculosa o de etiología autoinmune (más común en países desarrollados). El conocimiento profundo de la clínica, laboratorio, estudios complementarios y sobre el comportamiento de la insuficiencia adrenal, son las bases para el adecuado diagnóstico. El tratamiento precoz (sin confirmación de cortisol plasmático) con reposición hidroelectrolítica adecuada y terapia de reemplazo con corticoesteroides, disminuyen la elevada mortalidad.