Daniel Muñoz entrevista a la consejera de sanidad y servicios sociales de Ceuta, Nabila Pavón para conocer la actualidad de la ciudad autónoma.
En una entrevista concedida a esRadio, la consejera de Sanidad y Servicios Sociales de Ceuta, Nabila Pavón, ha analizado la crítica situación que atraviesa la ciudad autónoma trece días después de sufrir la masiva entrada de inmigrantes. Pavón ha descrito un panorama desolador marcado por la inseguridad, el miedo y la incertidumbre de una población que se siente invadida y desamparada ante el colapso de los servicios públicos y la falta de respuesta del Ejecutivo central.
La consejera ha respondido con firmeza a las acusaciones de Marruecos, cuyo Consejo de Derechos Humanos acusó al gobierno local de denegar auxilio y cerrar centros de acogida. Pavón ha calificado estas afirmaciones de falsas, explicando que las infraestructuras de la ciudad no sufrieron cierres intencionados, sino una absoluta falta de abastecimiento provocada por la llegada repentina de una cantidad de personas equivalente a toda la población ceutí. "Las verdaderas víctimas de esta situación son los ciudadanos de Ceuta", ha sentenciado.
Respecto a la devolución de los menores no acompañados, Pavón se ha mostrado escéptica ante las declaraciones del Gobierno central que aseguraban una plena colaboración por parte del reino alauita. La consejera ha advertido de que los trámites de filiación avanzan a un ritmo excesivamente lento —apenas un centenar al día— debido a la falta de personal, lo que retrasará la regularización de la situación durante meses. Aunque se anunciaron refuerzos de efectivos, la realidad sobre el terreno sigue siendo de un desbordamiento absoluto de cara al inicio del curso escolar en septiembre.
La situación médica en la ciudad es otro de los puntos de mayor fricción. Frente a la postura del ministerio, que niega la existencia de una crisis de esta índole, Pavón ha denunciado un evidente colapso sanitario en los hospitales y centros de salud locales. Según los datos facilitados por los propios profesionales médicos, las intervenciones en urgencias se han multiplicado por cinco, agravando un déficit de personal que ya era estructural antes de la crisis y que actualmente se sostiene únicamente gracias al voluntariado de los sanitarios ceutíes.
Este hacinamiento y la falta de control sobre las personas que deambulan por la ciudad ya está provocando la aparición de brotes de enfermedades contagiosas como la sarna o el sarampión. Ante el aumento de la tensión y las agresiones registradas contra el personal de enfermería, los trabajadores de la salud han solicitado el despliegue del ejército en las inmediaciones hospitalarias para garantizar unas condiciones mínimas de seguridad durante el desempeño de sus funciones.
Finalmente, Pavón ha lamentado el absoluto desinterés mostrado por los ministerios competentes del Gobierno de España, revelando que la ministra de Sanidad no se ha puesto en contacto con ella ni una sola vez desde el inicio de la crisis migratoria para coordinar la asistencia sanitaria. Esta falta de comunicación, que Pavón también ha criticado duramente en una entrevista reciente publicada por Libertad Digital, evidencia el abandono institucional y la desatención que padece la ciudad autónoma en uno de los momentos más delicados de su historia reciente.