Un porcentaje importante de papeletas de votos se han elegido en clave de votos de castigo que muestran el malestar de la gente. ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué la derecha densa, la nueva derecha rebelde y crítica con el sistema ha acaparado el voto del descontento de forma transversal? ¿Tienen algo que ver el hartazgo con los políticos tradicionales o más bien con la comunicación en RRSS? Las redes sociales hoy llegan al confín de geografías donde poblaciones minúsculas de 30 personas votan en clave de dejarse de pamplinas e ir a lo que de verdad les importa: el empleo, los sueldos, la agricultura, la seguridad, la despoblación del campo en lugar sempiterna cantinela de niños, niñas y niñes de la izquierda.
Dos damas de hierro consolidan y hacen avanzar su posición: Marine Le Pen en Francia y Giorgia Meloni en Italia y una tercera apunta maneras: Alice Weidel como co-lideresa de Alternativa para Alemania. Este zarandeo al “estatus quo” de la era de Ursula Von der Leyen ha tenido efectos colaterales: Macron convoca nuevas elecciones en Francia tras el auge de Marine Le Pen. En España, dimite Yolanda Diaz de la Dirección de su partido Sumar. Emerge un nuevo líder, Alvise en la derecha rebelde y crítica ¿Continuará Von del Leyen?