Aunque el conocimiento de las prácticas y creencias religiosas de la población indígena canaria ha sido siempre un asunto escurridizo, tenemos algunas ideas sobre cómo se manifestaban y desarrollaban estas. No hay que olvidar, sin embargo, que aunque con fórmulas comunes, cada isla tenía sus propias prácticas y creencias. Hoy profundizamos en las de El Hierro, una isla donde debieron jugar un importante papel tanto el Julan, una zona arqueológica única, como el árbol Garoé, de donde emanaba el agua que, en tantas ocasiones, debió saciar la sed de los bimbaches. De todo ello hablamos con la doctor en FIlosofía y Letras, María de la Cruz Jimenez, quien fue inspectora del Patrimonio Histórico de El Hierro entre 1983 y 1995.