Si bien las cosas espirituales son las más importantes, no es menos cierto que Dios espera que cuidemos no solamente de nuestro espíritu, sino también del alma y cuerpo que nos ha dado. Pero, aún así, no debemos descuidar el tiempo que debemos dedicar a la familia, al estudio y trabajo, a las relaciones sociales, el descanso, etc., porque aunque "no somos del mundo", como dijo Jesús, sí estamos en el mundo.Escucha lo que nos dice la Biblia al respecto, a través de las palabras del Rey Salomón en Eclesiastés 3:1:Todo tiene su tiempo. Hay un momento bajo el cielo para toda actividad... Te invito a que, en oración, le pidas a Dios que te muestre los cambios que necesitas hacer para que tu vida tenga equilibrio, y luego te ayude a concretarlos.