El ser humano no fue creado para caminar en soledad.
Necesita ser visto, comprendido, abrazado por algo más grande que él mismo. Necesita pertenecer, encontrar refugio en otros, sentir que su existencia tiene eco en alguien más.
Porque incluso en medio del silencio, seguimos buscando lo mismo:
un hogar emocional, una familia, una razón para permanecer.
Y quizá por eso queremos trascender…
para demostrar que nuestro paso por este mundo significó algo.
Porque al final, el mayor miedo del hombre no es morir…
es sentir que estuvo solo todo este tiempo.