Este señor aguanta que le llamen ladrón, pero cuando se altera de verdad es cuando le mandan callar la boca. El que tendrá que estar callado una temporadita es su hijo, que fue el que encargó la broma.
Este señor aguanta que le llamen ladrón, pero cuando se altera de verdad es cuando le mandan callar la boca. El que tendrá que estar callado una temporadita es su hijo, que fue el que encargó la broma.