
Sign up to save your podcasts
Or


El Templo de la Escuela de Cristo de la Antigua Guatemala, está ligado por su origen e historia la Orden del Oratorio y la institución de la Santa Escuela de Cristo donde en la época colonial funcionaba y por cuyo nombre es conocido el Templo que actualmente es la sede de nuestra Hermandad.
San Josemaría Escrivá contaba la siguiente historia. “Un soldado del ejército de Alejandro Magno se llamaba Alejandro. Un día Alejandro Magno lo convocó para decirle: "Si te llamas como yo, debes portarte como yo". Y nosotros nos llamamos Cristianos.”
Por eso, aunque nuestra Hermandad no tenga ninguna relación directa con estas instituciones y de su fundador; San Felipe Neri. Debemos honrar el nombre por el que nos conocen. Y como católicos hemos de admirar las virtudes de esta gran santo de nuestra Iglesia, que consagró su vida a la propagación de la palabra de Dios. Y hemos de imitar su vida, seguir su ejemplo y buscar la santidad.
En esta edición de Marchas con Historia conoceremos más de la vida y obra de este Santo de la Iglesia Católica que en el Santoral se celebra el 26 de mayo de cada año, además de algunos detalles históricos de la Orden en Guatemala.
Concierto Virtual de Marchas Fúnebres realizado en el marco de la Solemne y Tradicional Velación de la consagrada imagen de María Santísima de la Soledad de la Escuela de Cristo. Miércoles de Dolores 25 de Marzo de 2021.
Concierto Virtual de Marchas Fúnebres realizado en el marco de la Solemne y Tradicional Velación de la consagrada imagen de María Santísima de la Soledad de la Escuela de Cristo. Miércoles de Dolores 25 de Marzo de 2021.
En la madrugada del 4 de febrero de 1976, Guatemala se despertó violentamente con un sismo potente de 7.5 grados en la escala de Richter. Murieron no menos de 23 mil personas y 77 mil sufrieron heridas graves. Alrededor de 258 mil casas quedaron destruidas, cerca de 1.2 millones de personas quedaron sin hogar.
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Esta antigua jaculatoria se habrá repetido miles de veces en igual número de hogares, encomendando a la familia a nuestro señor en aquel desesperante momento, otros tantos pidiéndole al Nazareno, al Sepultado o Virgen de su devoción, la penumbra, el sollozo de adultos y niños se mezclaron entre nubes de polvo, la angustia de no saber de los seres amados que no estaban cercanos en ese momento, el frío típico de los febreros hizo más lenta la espera del amanecer que traería estampas desoladoras que se guardarán en la memoria de quienes lo sobrevivieron y en algún registro fotográfico que serviría para triste recuerdo de aquel amanecer.
Han pasado 45 años de aquella fatídica mañana, templos, monasterios y ermitas sufrieron igual deterioro, en esta edición de nuestro programa Marchas con Historia, haremos memoria de algunos recuerdos de aquel año en que como este la Cuaresma y Semana Santa sería diferente. Pero Dios es Bueno y Dios es Amor y en medio de muchas otras desgracias seguimos tomados de la mano del Señor, Fuertes en la Fe.
Se tiene entendido que consagrar es el acto en el que dedica un templo u objeto al culto divino, en el caso de una imagen la consagración consiste en ungir en la cabeza, pecho, manos y pies de las imágenes sagradas.
Aunque no existen dentro de los ritos propios de la Iglesia Católica Universal, uno que especifique el por y el para de la Consagración de una Imagen, en Guatemala se establece y se profundiza este solemne acto, en el cual el ungir las manos, pies, pecho y frente de las imágenes, aspersión de agua bendita y bendición del obispo encargado del rito, que normalmente se realiza en la parte central de una solemne eucaristía preparada para la ocasión.
En el marco de la pasada celebración del cuadragésimo primer aniversario de Consagración del Señor Sepultado de la Escuela de Cristo, presentamos esta edición especial de Marchas con Historia, en el cual haremos una breve y concisa reseña de aquel momento, los antecedentes y la historia de las consagraciones.
Las Marchas Fúnebres fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación por el Gobierno de Guatemala en abril del año 2011 debido a que son consideradas como expresiones de religiosidad popular y como manifestaciones de la fe católica del país. Si se toma en cuenta que, desde los inicios de la cristianización en Guatemala, la Semana Santa se convirtió en el eje central de la vida sacra y cotidiana de los pueblos mestizos e indios, al punto de convertirse en parte consustancial de su identidad como pueblo; las procesiones, que eran un medio de evangelizar, se transformaron en un "drama sacro en movimiento", por lo que era indispensable que tuviesen música para conmover aún más al alma creyente.
Y como las procesiones extramuros aparecen muy tempranamente en nuestro suelo, la producción de marchas fúnebres se afinó y se enriqueció con el aporte a veces anónimo, de músicos que sin mayor educación musical pero profundamente imbuidos en este sentimiento sacro cuaresmal, vertieron todo su talento para crear un género de marcha procesional que, en nuestra opinión, está completamente consolidado, tal y como hoy lo conocemos, desde la segunda mitad del siglo XVII y con variantes no significativas, se vuelve nacional a finales del siglo XIX.
En el marco de las actividades por la conmemoración de la Septuagésima Primera Velación y Procesión Anual del Señor Sepultado, el pasado mes noviembre, se organizó con el Quinteto Ecléctico de Guatemala, un especial recital de marchas fúnebres, ejecutadas por virtuosos músicos quienes entre violines, violas, cellos, contrabajos, lograron plasmar y matizar notas de profundo arraigo en el pueblo devoto guatemalteco, en homenaje al Señor Sepultado titulamos aquel concierto Honras Fúnebres en la Escuela de Cristo, material que fue grabado y que hoy presentamos públicamente a la sociedad guatemalteca, durante la presente emisión de Marchas con Historia, haremos un recorrido por lo que fuese aquel concierto y matizaremos algunos temas relacionados con las obras que escucharemos.
No tengáis Miedo, Solo ten Fe
Al inicio de este año, como hermanos en la Fe, nos unimos a cada uno de ustedes, estrechamos a la distancia esos lazos fraternos e imploramos por cada una de sus necesidades, “Nadie Sabe el Dia ni la Hora, ni los Ángeles del Cielo, ni el Hijo del Hombre, Solamente el Padre” y ese día cuando todo esto se calme y volvamos paulatinamente a retomar la nueva forma de vivir y ver la vida, ese día todos estaremos ahí, Fuerte en la Fe.
El año que recién concluimos, ha labrado en nuestra historia profundos surcos, nada volverá a ser lo mismo, debimos algo haber aprendido, muchos se han adelantado a la vida eterna, dejando vacíos en familias, nada es eterno, solo Dios, y Dios es Amor.
Bajo rostros cubiertos de cucuruchos y terceroles, iluminados con la luz de velas y cirios; el aroma del incienso acompañó las oraciones de todos los fieles devotos que desde sus hogares elevaban sus súplicas a Nuestro Señor.
En esta edición de “Marchas con Historia” recordaremos el Solemne y Muy Piadoso Traslado del Señor Sepultado a su altar de veneración, actividad con la que se concluyeron los actos programados por la conmemoración de la septuagésima primera velación y procesión anual del Señor Sepultado de la Escuela de Cristo y Homenaje a los Fieles Difuntos.
"A Él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás” (Daniel 7, 14).
Jesús rechazó durante su vida el título de rey. Solo durante su entrada a Jerusalén para su pasión y como reo ante Pilato aceptó su identidad mesiánica. Pero después de su resurrección, el culto cristiano propició el uso de aclamaciones en las que Jesucristo fue celebrado como Rey de reyes y Señor de señores.
Incluso el propio Poncio Pilato redactó y mandó poner en la cruz la inscripción INRI acrónimo de la frase latina Iesvs Nazarenvs Rex Ivdæorvm, la cual se traduce como: "Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos".
¡Viva Cristo Rey! Es el reconocimiento del Reinado de Cristo Vivo y entre nosotros, pero también fue la consigna de multitud de mártires que se negaron a renegar de su fe frente al poder absoluto del estado. Es una garantía para la libertad y dignidad de las personas frente al atropello de los poderes totalitarios.
Y la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida, su predicación y el anuncio del Reino de Dios. En el marco de la celebración universal de Cristo Rey del Universo, esta noche en Marchas Con Historia, presentamos una reseña histórica de la celebración, de sus inicios en Guatemala, y en la parte musical haremos hincapié en obras relacionadas a este tema.
En vísperas de un noviembre más, los crepúsculos pintados con la luz perfecta de Dios, esos matices únicos de color y esplendor son el marco nostálgico perfecto para poder en esta noche invitarlos a recordar el inicio de la Velación y Procesión Anual del Señor Sepultado de la Escuela de Cristo, sirva esta edición de “Marchas con Historia” como tributo a quienes por 71 años han contribuido con la conservación, promoción y engrandecimiento de esta especial actividad, muchos se nos han adelantado a la presencia de Dios, otros tantos siguen caminando ahí al frente o atrás de nosotros en las filas de devotos, junto al anda, atrás de Jesús, viéndole en las aceras, parques o avenidas de la Ciudad Colonial, desde balcones, puertas o portones, no importa donde, siempre llevan anclada en el corazón el fervor y devoción por el divino Señor Sepultado, una oración al cielo por quienes dejaron huella y quienes forjaron en la lumbre de la fe, esta tradición en corazones y familias.
Fotografía de portada: Solemne Velación del Décimo Aniversario de Velación y Procesión Anual del Señor Sepultado, sábado 7 y domingo 8 de noviembre de 1959.
From the publisher's feed