Más allá del sexo, la raza, el origen, color político y
orientación religiosa hay algo que nos define y nos une por encima de nuestras
imperfecciones. Ese algo es el “Ser Humano”. Esa dimensión nuestra en la que
somos iguales y las diferencias son solo accesorios de nuestra apariencia
externa. En el marco del 75º aniversario de la declaración universal de los
derechos humanos, recordamos que tenemos el derecho y el deber de soñarnos, de
evolucionar y realizarnos como humanidad. Hoy en el Valor de las Palabras