Hay gente que escapa porque quiere cambiar, quiere ser otra persona. Diferente.
Pero hay gente que escapa porque quiere ser si mismo y vivir en libertad.
Esto es lo que pasa al protagonista de nuestra historia Jean Nicolas Arthur Rimbaud, que nace en un pueblo chiquitito de Francia.
Un pueblo tan pequeño que lo ahoga.
Con solo 15 años ha leído muchísimos libros, casi todos
Lee incluso muchos periódicos, y sabe todo de Paris, esa ciudad que ve tan lejana, pero en el corazón, tan cerca.
Sueña vivir allí. Anhela vivir allí. Necesita vivir allí.
Pero cuando no sueña se encuentra con la amarga realidad de su familia, empezando por su madre. Una mujer fría como el hielo, que nadie nunca vio sonreír en la vida.
Y es dura, muy dura. Quien no obedece a los preceptos morales religioso de la madre, le espera ayuno, aislamiento y palizas.
Y Arthur no puede más. Muchas veces escapa incluso andando sin preocuparse de los kilómetros o de los peligros.
Escapa. Hoy hablamos del tormentoso amor entre Arthur Rimbaud y Paul Verlaine.