Cuando el Señor Jesucristo venga a buscar a su iglesia (en el arrebatamiento), sólo los hijos de Dios irán con Él; ni los religiosos, ni los que nunca se han interesado en las cosas de Dios, ni los incrédulos, ni los idolatras, sino sólo sus hijos, pues el Señor vendrá a buscar "lo que le pertenece" y nada más.