Si bien, los bienes y riqueza nos dan seguridad para vivir tranquilos y en paz, pero cuando la situación a nuestro alrededor es incierta, se sufre desesperanza, vulnerabilidad, inseguridad, miedo, frustración, temor, agobio, desánimo y muchos más.
El Salmista David elige a Dios para enfrentar la crisis que lo rodea y lo turba y exclama: "En Dios solamente está acallada mi alma, de él viene mi salvación, El solamente es mi roca y mi salvación, Es mi refugio, no resbalaré mucho. Nos recomienda abrirle nuestro corazón a él. Dios es soberano y tiene nuestra vida y nuestro tiempo bajo su control.