¡Por fin llegamos al Mar Medianoche, piratas! Serpientes marinas, torres cozy (o no tan cozy), extraños hombres metálicos… Se viene el desenlace de este cuento, aunque todavía no encaramos la Sanderlanche del todo: Lour quiere tener 4 brazos, discutimos sobre la relación hombres de fantasía y mugre, de cosas raras de la RAE, abrimos un melón actual sobre discos físicos y el precio de los ebooks, visualizamos a los kandra pasando por el rayos X de un aeropuerto y… nos despedimos de Huck.