El expiloto segura que los incendios actuales se vuelven incontrolables en cuestión de minutos y obligan a tomar decisiones críticas en segundos. La tragedia del incendio de Los Gallardos (Almería), que ha dejado al menos doce fallecidos, ha vuelto a poner el foco en la dificultad de combatir unos fuegos cada vez más virulentos. Sobre esa realidad ha hablado en esRadio, en una entrevista realizada por Juan Pablo Polvorinos, el expiloto de extinción de incendios y actualmente instructor Juan Carlos Gómez Verdugo, que acumula cuatro décadas de experiencia. El instructor reconoce que cada verano afronta con preocupación la formación de las nuevas tripulaciones. "Cuando llega el verano realmente lo pasamos bastante mal, porque siempre tenemos nuevas tripulaciones que empiezan en esta batalla, y no es fácil", explica. Tras cuarenta años dedicados a la extinción de incendios, Gómez Verdugo asegura que ha presenciado un cambio radical en el comportamiento del fuego. "He visto una evolución tremenda en la agresividad de este monstruo, de este enemigo que tenemos aquí en España. Estamos en guerra contra el fuego", afirma. Según explica, los incendios siempre han tenido dos fases: una primera en la que los equipos pueden controlarlos y otra en la que el fuego acaba imponiéndose. El problema, advierte, es que esa primera oportunidad cada vez dura menos. "Cada vez es más corta esa primera etapa en la que nosotros podemos con él. Los incendios se disparan mucho antes", señala.Ingenieros de Montes advierten del peligro de huir sin control: el pánico causa más muertes que el fuegoLibertad Digital A su juicio, las abundantes lluvias del invierno han favorecido el crecimiento de pastos y matorrales que ahora actúan como un combustible extremadamente peligroso. "Este pasto tan alto y este matorral que ha crecido tanto hacen que los incendios sean tremendamente agresivos", explica. Incluso pone el ejemplo de Galicia, donde años atrás podían declararse decenas de incendios en una sola jornada, pero avanzaban mucho más despacio gracias a la humedad. "Ahora incluso en Galicia los incendios se disparan enseguida. Hay veces que desde que empieza el incendio ya tienen una agresividad que nos hace imposible conseguir pararlo", lamenta.Los "incendios invisibles" Pese a ese panorama, el expiloto recuerda que la mayoría de las intervenciones terminan con éxito y apenas llegan a conocerse. Son los que él denomina "incendios invisibles": fuegos que podrían haber acabado en una gran catástrofe pero que se extinguen antes de propagarse. "Es una alegría que nos llevamos por la noche los que hemos actuado en esos incendios invisibles, porque al final no se entera nadie de ese éxito", comenta.Decisiones en segundos Preguntado por las enormes dificultades de operar con un avión sobre un incendio de gran magnitud, Gómez Verdugo explica que uno de los mayores retos es la rapidez con la que deben tomarse las decisiones. "Tienes que tomar decisiones en segundos, en décimas de segundo", afirma. Los pilotos deben decidir cómo entrar y salir del incendio mientras vuelan con escasa visibilidad, entre fuertes turbulencias y vientos cambiantes provocados por el relieve y el propio fuego. "Hay un error y puede ser catastrófico", resume. Además de las condiciones técnicas, el instructor destaca la importancia de controlar las emociones. "Tienes que gestionar incluso la adrenalina, que te pide hacer más de lo que debes hacer", explica. Por eso considera fundamental que cada piloto conozca los límites de su aeronave y los suyos propios antes de asumir cualquier maniobra. Su reflexión llega en una jornada marcada por la conmoción por el incendio de Los Gallardos, una tragedia que, según advierte este veterano profesional, vuelve a demostrar que los grandes incendios forestales son hoy mucho más rápidos, más agresivos y más difíciles de combatir que hace apenas unas décadas.