Hablamos de un informe que recoge estos datos con Sandra Pérez, farmaceútica en representación del Consejo Andaluz de Farmacéuticos (CACOF). En el programa local de Sevilla ha abordado esta jornada la seguridad vial en materia de desplazamientos. Se ha publicado recientemente el informe titulado Fármacos y Conducción, una iniciativa de la Fundación Mapfre, la Fundación Vida Farma, la Dirección General de Tráfico (DGT), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y Salvat. Y los resultados de este estudio han revelado que el 35% de los conductores andaluces reconocen ponerse al volante bajo los efectos de medicamentos que pueden alterar sus capacidades psicofísicas. Un documento que también destaca que el 84% de los conductores habituales en Andalucía consume de forma regular algún tipo de tratamiento farmacológico que podría interferir en la conducción. Para analizar en profundidad estos datos, contamos con la intervención de Sandra Pérez, farmacéutica en Puerto Real, Cádiz, y miembro del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (CACOF). La experta ha advertido de que el consumo de medicamentos prescritos por profesionales médicos o recomendados en la oficina de farmacia genera una falsa sensación de seguridad en los pacientes. Al tratarse de sustancias con fines terapéuticos, los usuarios tienden a minimizar los riesgos asociados, ignorando que los efectos secundarios pueden convertirse en un grave peligro cuando se maneja un vehículo en carretera.