Todas las criaturas vivas en el mundo respiramos. Claro, no todas del mismo modo, ya que un humano, un pez y una planta no utilizan las mismas estrategias. Pero, al final, todos respiran. Asimismo, las criaturas que vivieron antes que nosotros, como los dinosaurios, también lo hacían y, al parecer, algunos tenían su propio mecanismo para respirar. Uno que, además, había permanecido oculto hasta la fecha.