Si hay un clásico en la historia de los horrores de Windows esa es la pantalla azul de la muerte, también conocida como BSOD (Blue Screen of Death). Un sinónimo de problemas que también cambia con la llegada de Windows 11 y no, no es que desaparezca, sino que ahora cambia de color. No podremos seguir hablando de pantalla azul de la muerte porque con la llegada de la nueva versión de Windows Microsoft está cambiando el tono de su famoso "pantallazo" de errores, pasando del característico azul a un color negro más discreto.