Conquistas a Dios cada mañana porque
eres su princesa. Él tiene una y mil formas
de demostrarte su amor.
Las máscaras son innecesarias para
presentarte ante Él, porque aun
conociéndote a profundidad,
te ama tal cual eres.
No tienes que hacer más, tener más, ni ser
más para que Dios te acepte. ¡Él te recibe
siempre y está locamente enamorado de ti!
Disfruta hoy de esta preciosa libertad que
tienes para acercarte con plena confianza a
tu Creador.
“Así que acerquémonos confiadamente al
trono de la gracia para recibir misericordia y
hallar la gracia que nos ayude en el momento
que más la necesitemos”.
Hebreos 4:16