La duda tiene un fruto o resultado que empeora la experiencia humana… “LA QUEJA” Cuando te quejas todo el tiempo, el alma se cansa, te roba paz, te acelera, te drena. Y es en medio de tu queja que Dios quiere actuar , pero primero es necesario cambiar tu queja por gratitud. Porque cuando agradeces recuerdas que Él está donde tú no entiendes.