El evangelio de Lucas 14, 15-24 nos presenta la parábola del gran banquete. Jesús nos relata cómo un hombre organiza una gran cena e invita a muchos, pero cuando llega la hora del banquete, los invitados comienzan a excusarse uno por uno. Ante esta negativa, el anfitrión, lleno de indignación, decide invitar a los pobres, los lisiados, los ciegos y los cojos, llenando su casa con aquellos que eran despreciados y marginados. Esta parábola es un fuerte llamado a la conversión de nuestro corazón, a no menospreciar la invitación que Dios nos hace cada día a ser parte de su Reino.