En Juan 16: 12-15, Jesús está hablando con sus discípulos en la Última Cena. Les dice que tiene más que decirles, pero no pueden soportarlo ahora. Dice que cuando venga el Espíritu de la verdad, los guiará a toda la verdad. El Espíritu no hablará por su propia autoridad, sino que hablará lo que escucha del Padre. También les declarará las cosas que están por venir. El Espíritu glorificará a Jesús tomando lo que es suyo y declarándolo a los discípulos.
Este pasaje es un poderoso recordatorio de la importancia del Espíritu Santo en nuestras vidas. El Espíritu es la tercera persona de la Trinidad, y es nuestro ayudante, nuestra guía y nuestro consolador. Siempre está con nosotros y nunca nos dejará.
El Espíritu nos ayuda a entender la verdad, incluso cuando es difícil. Nos ayuda a ver las cosas que están por venir y nos guía a toda la verdad. El Espíritu también glorifica a Jesús tomando lo que es suyo y declarándolo a nosotros.
En este pasaje, Jesús está preparando a sus discípulos para su muerte y resurrección. Sabe que estarán confundidos y asustados, pero promete que el Espíritu estará con ellos. El Espíritu les ayudará a entender lo que le ha sucedido a Jesús y les dará la fuerza para seguirlo.
El Espíritu es un poderoso regalo de Dios. Es nuestro ayudante, nuestra guía y nuestro consolador. Siempre está con nosotros y nunca nos dejará. Cuando nos sentimos perdidos o confundidos, podemos recurrir al Espíritu en busca de ayuda. Nos conducirá a toda la verdad y glorificará a Jesús.
Aquí hay algunas formas específicas en las que el Espíritu Santo puede ayudarnos en nuestras vidas:
El Espíritu puede ayudarnos a entender la Biblia. La Biblia es un libro complejo y puede ser difícil de entender por nuestra cuenta. El Espíritu puede ayudarnos a entender el significado de la Biblia y puede ayudarnos a aplicarlo a nuestras vidas.
El Espíritu puede ayudarnos a orar. La oración puede ser una cosa difícil de hacer, pero el Espíritu puede ayudarnos a orar de una manera significativa y efectiva. El Espíritu puede ayudarnos a encontrar las palabras para decir y puede ayudarnos a enfocar nuestros corazones y mentes en Dios.
El Espíritu puede ayudarnos a resistir la tentación. La tentación es parte de la vida, pero el Espíritu puede ayudarnos a resistirla. El Espíritu puede darnos la fuerza para decir no a la tentación y puede ayudarnos a acercarnos a Dios en su lugar.
El Espíritu puede ayudarnos a amar a los demás. Amar es una cosa difícil de hacer, pero el Espíritu puede ayudarnos a amar a los demás. El Espíritu puede darnos la compasión y la misericordia que necesitamos para amar a los demás, incluso cuando son difíciles de amar.
El Espíritu Santo es un poderoso regalo de Dios. Siempre está con nosotros