El Evangelio según San Mateo 7:21-27 es parte del Sermón del Monte, una de las enseñanzas más fundamentales de Jesús que abarca varios capítulos en el Evangelio de Mateo. Este pasaje en particular aborda la importancia de ser auténtico en la fe y construir una base sólida para la vida espiritual.
Comienza Jesús diciendo en los versículos 21-23 que no todos los que le llaman "Señor" entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que hacen la voluntad de Dios. Con esto, Jesús resalta que la verdadera fe no se trata solo de palabras o de reconocimiento superficial, sino de acciones. La verdadera devoción se demuestra al vivir de acuerdo a los mandamientos de Dios, no simplemente al declarar creer en Él.
En los versículos 24-27, Jesús comparte la parábola del hombre sabio y el hombre insensato, ambos construyendo casas, pero en diferentes cimientos. El hombre sabio construye su casa sobre la roca, y a pesar de las tormentas y las inundaciones, la casa se mantiene firme. Por otro lado, el hombre insensato construye su casa sobre arena, y ante las adversidades, la casa se derrumba.
Esta parábola sirve como una metáfora para nuestras vidas espirituales. Construir nuestra "casa" sobre la roca significa basar nuestra vida en las enseñanzas de Jesús y vivirlas de manera consistente. Al hacerlo, somos capaces de resistir los desafíos y las pruebas de la vida. Por otro lado, si construimos nuestra "casa" sobre arena, es decir, vivimos sin una base sólida de fe y principios, nos encontraremos vulnerables cuando enfrentemos dificultades.
En resumen, este pasaje nos reta a ser auténticos en nuestra fe y a construir nuestras vidas sobre una base sólida de principios y valores cristianos. No se trata solo de palabras o apariencias, sino de acciones y una vida vivida de acuerdo a la voluntad de Dios.