Hoy vamos a tratar el tema “Cuando el orgullo no deja aceptar la verdad”. Gracias por acompañarnos en este nuevo espacio de reflexión en familia.
Muchas veces el problema no es que falte fe, sino que sobra orgullo. La verdad puede estar delante, clara, repetida, explicada, pero el corazón no la acepta porque implicaría reconocer errores, cambiar actitudes o dejar de tener siempre la razón. Y eso cuesta más de lo que parece.