Les presentamos un nuevo tema el día de hoy: “Cerrar ciclos que ya no dan vida”.
Hay cosas que se sostienen por orgullo o miedo. Cerrar también es madurez. Y sí, duele aceptarlo, porque a la gente le encanta decir “yo soy leal”, cuando en realidad lo que hay es terquedad. Se quedan donde ya no crecen, donde ya no se respira, donde ya no hay paz, solo por no admitir que se equivocaron o por no enfrentar el vacío que viene después.