18 de febrero de 2026
La cuaresma, es camino a la Pascua. Dejar la indiferencia hacia tu prójimo que sufre; voltear a ver a quienes caminan contigo, tu familia, tus compañeros de trabajo; decidirte a ser más solidario, más atento y menos indiferente.
Danos Señor un corazón para amar con libertad, con generosidad y solidaridad. Ayúdanos Señor a llegar a la Pascua con un corazón agradecido y renovado.
El Señor nos colme de misericordia, y nos conceda una fructuosa cuaresma.
Por tu Pueblo, para tu Gloria, siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.