29 de junio de 2025
Como sucesores de Pedro y Pablo, hoy el Papa, y cada obispo en su territorio, tenemos una gran responsabilidad: transparentar a Cristo y dejarnos guiar por el Espíritu para acompañar al Pueblo de Dios por caminos de justicia, de verdad y de vida. Por eso, en esta fiesta, oren por nosotros, para que seamos fieles a nuestra misión.
“¡Dichosos quienes han experimentado el amor, que no es revelado por los hombres sino por Dios Padre que está en los Cielos!”
Dios los colme de su misericordia,
Mons. Héctor M. Pérez V.