Este cuento trae implícito ese comportamiento de tenemos la mayoría de nosotros cuando emprendemos una nueva meta o queremos ver un cambio positivo en nuestra vida, comenzamos con brío y terminamos con frio. Queremos milagros, pero no nos preparamos para recibirlos. Solo texto
Tenemos la mentalidad del éxito, sabemos que, al igual que la congregación y su oración, podemos conseguir nuestra meta por medio de la voluntad que tenemos de estudiar o de vender o de emprender en esa nueva empresa, pero no llevamos el paraguas, el paraguas de la acción, el paraguas de exponernos con seguridad y firmeza a nuestros clientes, el paraguas de dar ese salto de fe y hacer que las cosas pasen.