Hay lugares que nos superan, sitios que nos rebasan, recintos que nos vuelan la cabeza… Algo tienen, que los vuelve irresistibles. El Estadio del Imperio. Así naciste hace cien años querido Wembley: con tus dos torres que -desde lejos- anunciaban tu grandeza. Magestuoso coliseo para la épica. Porque lo único que puede ser mejor que jugar en Wembley, dicen- es triunfar, si triunfar, en Wembley. Felices cien años coloso.