Más allá de la comida, los mexicanos que se mudan al extranjero se niegan a abandonar su vocabulario único y distintivo.
No pierden la oportunidad para alburear en cualquier momento
Los mexicanos llevan el doble sentido a otro nivel. Jugar con las palabras en un sentido sexual forma parte de la picardía nacional. Cuando un mexicano entra en confianza en el extranjero, es mejor cuidarse.