Una fuerte tormenta llega a la aldea y arrasa con todo a su paso.
Aterrados, muchos animales buscan refugio, mientras Cucamán, con su habitual pesimismo, asegura que la lluvia se llevará todo y que no hay nada que hacer.
Pero Leus recuerda que la lluvia no solo destruye, también limpia, y que para comenzar de nuevo es necesario dejar que los ciclos terminen.
Descubre en este episodio cómo, incluso cuando todo parece perdido, puede nacer un nuevo y mejor comienzo.