A veces la vida nos avisa. Nos muestra que un lugar ya no es para nosotros. Y, sin embargo, insistimos.
Porque alguna vez fue maravilloso. Porque esperamos que vuelva a ser como antes. Porque soltar da miedo. Porque lo conocido, aun cuando ya no nos hace bien, puede sentirse más seguro que lo que todavía no conocemos.
Esta semana, una visita a la peluquería me llevó a hacerme una pregunta mucho más grande: ¿cuánto tiempo nos quedamos intentando encontrar algo donde la realidad ya nos mostró que no está?
En un vínculo, en un trabajo, en un proyecto, en cualquier lugar de nuestra vida.
A veces insistimos esperando que algo cambie. Otras veces, quizás, el cambio empieza cuando dejamos de esperar y nos animamos a movernos, a soltar lo que no y a abrirnos a la posibilidad de encontrar un nuevo lugar.
Hoy te invito a que te preguntes: ¿Cuál es tu peluquería?
Soy Felu y estoy acá, con vos, desde la Galería de la Chacra.