Hoy a la mañana, antes de que saliera el sol, descubrí algo tan simple como revelador: había luz, pero todavía no había sombras.
Esa imagen me llevó a reflexionar sobre las máscaras que usamos, las emociones que escondemos, los mandatos que seguimos obedeciendo y la distancia que a veces tomamos de nosotros mismos.
En este episodio te comparto algunas de esas preguntas que me acompañaron caminando por la chacra y observando a los caballos. Ellos no esconden lo que sienten. Cuando algo les da calma, se acercan. Cuando algo los incomoda, se alejan. Ponen límites sin enojo, habitan el presente y responden con autenticidad a lo que les pasa.
¿Y si nosotros también pudiéramos vivir un poco más así?
¿Qué pasa si nos animamos a escuchar menos los “tengo que” y un poco más lo que sentimos, si somos un poco más como los caballos?
Soy Felu y estoy acá, con vos, desde la Galería de la Chacra