Aunque no sepamos los nombres completos de nuestras abuelas, bisabuelas o tatarabuelas, es bueno recordar de vez en cuando que nosotras mismas con nuestra mera existencia somos evidencia de las luchas, temores, sonrisas, sueños y vivencias de estas mujeres, de nuestras antepasadas. Esta fue una de las principales reflexiones que me dejó el libro En los brazos de la abuela por Rebeca Anahí Favila Montana, pero en donde sus poemas también nos invitan a entender a nuestras madres, tías, abuelas, etc., como mujeres más allá de sus papeles de familiares, y recordar que de vez en cuando siempre es bueno recordar los brazos de las abuelas.