Una vez que escribes tu meta, tu mente va encontrar la forma de hacerla realidad.
Tienes un motivo suficientemente fuerte? Está en tu mente o en tu corazón?
Mente tiene que ver con el alma y Corazón con el espíritu.
El Cuerpo: Lo que comes afecta tus emociones, te hace sentir y eso te hace pensar.
El Alma: Lo que dejas ver, lo que te permites escuchar y tu asociamiento, influye en tus pensamientos, emociones y sentimientos.
El Espíritu: Si lo alimentas con una conexión directa con Dios, la fuente de toda energía, siempre estarás cargado de cosas positivas, lleno de amor. Como una copa llena y cada vez que te vacías vuelves a llenarte, de la misma fuente ilimitada.