Nos cabe el fútbol y queremos mucho a Leonel Messi. Por eliminatorias, Argentina le ganó a Bolivia con tres goles del mejor de todos. Al finalizar, se festejó la última copa conseguida en Brasil y Leonel se quebró en llanto por alegría. Las lágrimas televisadas de Messi, la virilidad en jaque, los varones llorando por una sensación inexplicable y los discursos, siempre actuales, de las masculinidades hegemónicas.