En México, ya antes de la pandemia, la educación era insuficiente y desigual y su calidad era difícil de medir. con la información estadística que se ha producido -que no ha sido mucha- se puede empezar a sospechar que las brechas de acceso a la educación se han profundizado, que el nivel de aprendizaje está en riesgo y que el rezago educativo creció de manera importante.