Stalin, a través de sus “planes quinquenales”, consiguió industrializar la atrasada unión soviética en un tiempo récord, detuvo el avance nazi luego de Stalingrado, logró mantener una nación estable eliminando a toda persona que pudiera desestabilizar la nación y para ello organizó grandes purgas, e instauró un régimen de terror que resultó en la muerte de millones de personas y otros tantos enviados a campos de trabajo.