En el episodio anterior hablamos de cómo el pecado entró al mundo y cómo, como humanidad, estamos muertos en nuestros delitos y pecados. Pero Dios no nos dejó sin esperanza. Hoy veremos cómo, a pesar de la condena que merecemos, Dios preparó un plan perfecto de salvación, un plan que culmina en las buenas noticias: Jesucristo vino para salvarnos.