Bienvenidos a un episodio más de Friends with Therapy. Hoy tenemos el honor de compartir una historia de resiliencia y aceptación muy especial: la de mi hermana Sara.
Sara tuvo dos tumores cerebrales: el primero a los trece años, que la obligó a volver a aprender todo desde cero, caminar, hablar, tragar. El segundo llegó a los veinticinco, y al despertar de esa cirugía el lado izquierdo de su cara quedó paralizado. En este episodio hablamos desde dos perspectivas de una misma historia: la de ella, que la vivió en carne propia, y la mía, como hermana que la acompañó desde afuera.
Hablamos de algo que pocas veces se nombra con esta honestidad: el derecho a hacerse la víctima, y la decisión consciente de no quedarse ahí. Sara cuenta cómo le costó años aceptar su parálisis facial, cómo la evitaba incluso en las citas, y el momento exacto en el que decidió dejar de esconderlo. También compartimos una de sus historias más memorables, la del hospital y la palabra "Vica", que muestra lo aguda que es su mente incluso en los momentos de mayor desespero.
Hablamos del rol de la familia como una red de contención, de la diferencia entre la lástima y la compasión, de por qué glorificar el sufrimiento y llamar héroes solo a quienes se victimizan es un error, y de la frase que resume su filosofía de vida: "ya han sufrido demasiado, para qué agregar que sufran más".
Un episodio sobre aceptación, sobre sacar fuerzas de donde no las tienes, y sobre elegir, una y otra vez, no dejar que una circunstancia defina quién eres.
Si esta historia resonó contigo, o conoces a alguien atravesando un momento difícil de aceptación, compártele este episodio.