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Las brechas cambiarias solo pueden bajarse con un buen plan económico y un equipo detrás, que brinden confianza y credibilidad. Bajo este contexto, no hay medida técnica o restrictiva que pueda ser efectiva. Pesce y Gúzman han quedado "devaluados" tras las últimas medidas que se tomaron para frenar la sangría de dólares del BCRA, y las declaraciones previas del Ministro de Economía respecto al déficit fiscal en Presupuesto 2021 y lo anunciado posteriormente. Alberto Fernandez también ha quedado desdibujado, pareciera que todas las decisiones se toman en el Instituto Patria.
El mensaje que se la da al mundo empresarial es claro: la seguridad jurídica no existe, la inestabilidad en las reglas de juego es permanente, te pueden perjudicar en cualquier momento. No es de extrañar que varias empresas se estén yendo del país. El Gobierno tiene que cambiar el chip: El creer que el motor de la economía es la inversión pública y la ayuda social, puede generar aún más problemas.
El marco referencial es bastante complicado, hay muchas señales económicas poco amigables de parte del gobierno.
Un ejemplo: La decisión de ayer de no permitir pagar a las empresas las deudas en dólares si no cumplen con determinada normativa (pueden acceder al 40% de los dólares para afrontar los pagos siempre y cuando refinancien el otro 60% en el plazo de dos años) va en contra de uno de los objetivos de la restructuración de deuda soberana en moneda extranjera, una de las razones principales era facilitar a las empresas el acceso al mercado de capitales, para poder financiar proyectos de inversión fondeandose en el exterior.
Es un entorno poco amigable con la inversión.
La obligación a refinanciar un 60% de deudas corporativas, puede derivar en que algunas empresas eventualmente entren en default.
Tendencia estructural a mantener una porción de los ahorros en dólares va a seguir, mientras que las medidas de intervención sean consideradas cómo pasajeras y las decisiones del Gobierno (no solamente en lo económico, sino en otros ámbitos afectando la institucionalidad) sigan generando incertidumbre. El Gobierno demuestra que tiene poca "amabilidad" con lo que son las leyes "normales" del mercado, del capitalismo.
El sistema cambiario como esta ahora, es muy malo para pensar en una reactivacion económica, o en politicas exportadoras. Es necesario avanzar con un desdoblamiento cambiario, reducir las brechas a un nivel de 25/30% y no cómo se encuentran actualmente, en 70%. Es imposible que la economía despegue de esta forma. Además de esto, se requiere una articulación, un Gobierno creíble con politicas claras y con un panorama definido. Hoy en día parecería que se abusa del "vamos viendo", y esto es contraproducente.
Yo esperaría un accionar más concreto y mejor articulado. No necesariamente hay que esperar que termine la renegociación de la deuda pero ya es una novela muy larga. Hoy conviene cerrar ese capítulo y presentar una clara estrategia fiscal, monetaria y cambiaria clara. Y en esto es muy importante partir de un principio: la tasa de interés le tiene que ganar a la devaluación esperada.
Pero no puede ser cualquier tasa de interés. No se puede subir a cualquier nivel porque es desestabilizante. Para lograrlo hay que tener muy clara la política cambiaria. Y hoy estamos en un régimen cambiario muy malo. El cepo tiene aristas hasta peores que en el cepo anterior.
Hoy estamos en un sistema con el cual no vamos a poder salir de la pandemia de forma eficiente. Hay que tener mejor articuladas las políticas monetarias, cambiarias y fiscales
Lo mas importante en la cuarentena era preservar a las empresas. El alcance de ayudas del Gobierno es muy mediocre, según estimaciones que hacemos en GRA Consultora, llegaría al 20% de la necesaria.
Esto será muy contraproducente de cara a la reactivación económica.
La ayuda estatal es insuficiente, estaría llegando al 20% de lo que las empresas necesitan.
Cerraron 24.000 comercios en CABA de los 120.000 que hay, y la CAC estima que van a cerrar 100.000 si esto persiste.
Las "muertes empresarias" a esta altura, están en una curva más ascendente que las muertes por Covid-19. El Gobierno debe incrementar los subsidios temporales a empresas para evitar la destrucción del aparato productivo. Y debe contar con un buen sistema de absorción monetaria a través de colocación de bonos para cuando se reactive la economía.
Hasta ahora, las cosas se están haciendo de una forma muy mediocre. No hay que tenerle miedo al mayor déficit fiscal por ayuda a empresas porque sería temporario. Pero es importante contar con un plan idoneo a la salida de la cuarentena para controlar los sobrantes monetarios, y el Gobierno parece no tenerlo.
La ayuda estatal es insuficiente, tenemos 24 mil comercios en CABA que cerraron, algo anda mal.
El que cierra y quebró no se recupera. Es cierto que la economía tenderá a la recuperación, pero va a ser más lenta de la esperada si se hacen las cosas mal.
Las decisiones económicas son indolentes, las medidas son paliativos, pero rige el ‘sálvese quien pueda’.
El Estado tendría que emitir más ahora, para tener más déficit en este momento y no tenerlo el año que viene, y que la economía se recupere bien.
Deuda Externa: Evitar el default es muy importante para las empresas y para las provincias que quieran hacer proyectos financiados por el exterior.
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