En septiembre de 2025, en un lugar donde el silencio pesa más que las palabras y el horizonte parece no tener fin, un niño de cuatro años desapareció sin dejar rastro. Gus Lamont jugaba cerca de la vivienda familiar en una remota estación ganadera del interior de Australia. Treinta minutos después, ya no estaba. No hubo gritos. No hubo testigos. No hubo pistas claras. Solo un vacío imposible de explicar. En este episodio abordamos uno de los casos más desconcertantes de los últimos años: una desaparición real, investigada con todos los medios disponibles, que desafía la lógica incluso después de una de las mayores operaciones de búsqueda jamás realizadas en Australia Meridional. Helicópteros, drones, rastreadores especializados, pozos mineros, estanques drenados… y, aun así, nada. A través de una narración rigurosa y respetuosa, reconstruimos los hechos conocidos, analizamos las hipótesis que barajan los investigadores oficiales y reflexionamos sobre cómo puede desaparecer una persona sin dejar huella en un entorno aparentemente controlado. Este no es un relato de rumores ni teorías sin fundamento. Es una historia real. Una historia humana. Y una historia que sigue abierta. A veces, el mayor misterio no está en lo que ocurrió… sino en lo que nunca llegó a encontrarse.