Los agentes medioambientales piden a la Junta de Comunidades que las inversiones para proteger los tendidos eléctricos incluyan a los particulares. Las aves siguen muriendo electrocutadas y el 90% son especies protegidas.
A finales de agosto un grupo de varias decenas de cigüeñas hizo parada en la localidad conquense de Portalrubio de Guadamejud. Al día siguiente, diez de ellas aparecieron muertas por electrocución.
En sus viajes migratorios desde el centro y el norte de Europa hacia África, las cigüeñas buscan el descanso en los puntos más altos. Pero “debido a sus grandes dimensiones”, como explica José Azcoitia, agente medioambiental y secretario territorial de UGT en Cuenca, “algunas de ellas ponen fin a su viaje en los cables de alta tensión”. Hemos hablado con él en Hoy por Hoy Cuenca.