Por Adyanis Castillo Licea
Las manos asesinas no vacilaron, ni siquiera por la presencia de dos de sus hijos. Aniceto Pérez García, más conocido por “Niceto” tampoco pudo defenderse mientras trabajaba en su finca María Luisa, el 17 de mayo de 1946.
Con 39 años de edad, su muerte, según los esbirros de la tiranía, tenía como objetivo intimidar a los campesinos de la zona de “El Vínculo”. Sin embargo, las luchas por defensa de la tierra continuaron en otras zonas de Cuba como el Realengo 18, el Valle de Caujerí, entre otras. Desde Contramaestre a 68 años de este crimen infame se recuerda y rinde tributo al líder campesino.