Moraima Zulueta Gómez
En Cuba el segundo domingo de mayo se rinde homenaje a las mujeres de nuestras vidas. Para ellas no hace falta un gran regalo, sólo con un beso, una flor y una caricia tierna de los hijos, familiares y amigos, esa luz imperecedera irradia felicidad en todo el universo.
En Contramaestre, municipio del Oriente cubano, la celebración se traduce en distinción singular para ese ser que se llama mamá, viva o ausente, es guía e inspiración en cada amanecer, en cada paso. Su ejemplo perdura, como permanece también el reconocimiento eterno. (Escuchar audio+)