Hay cosas con las que tenemos que luchar día a día, y una de ellas es el estrés laboral. El estrés afecta directamente a nuestra calidad de vida, en especial a nuestra salud mental. No voy a hablaros de cuestiones médicas ni psicológicas, no soy experto en esa materia. Pero sí voy a hablaros de que un empresario debe preocuparse de la salud mental de sus empleados, e invertir en que ellos tengan las mejores condiciones y entorno para desarrollar su trabajo. Las bajas médicas más largas y costosas son aquellas relacionadas con el estrés, la ansiedad, la depresión, etc. Y pasan factura no sólo laboral, sino personalmente. Mantener el equilibrio emocional es una prioridad en la empresa.
Por ese motivo, voy a daros algunos consejos para que los apliquéis en vuestra empresa:
Evalúa a tu personal. Haz una encuesta de satisfacción. Pregúntales cómo se encuentra, qué necesitan, si tienen algún problema, si están motivados…etc.
Lidéralos frente a clientes. Es importante no enfrentar a los clientes con tus empleados. Me refiero a que tus empleados deben sentirse respaldados por ti y la empresa cuando hay un problema con un cliente en particular. Lo contrario, es desmotivarle mucho.
Sal de la rutina. Procura organizar en la empresa eventos, talleres o prácticas donde se haga (dentro de las opciones de cada uno) algo diferente al trabajo diario. Piensa en algo lúdico, creativo… donde se fomente el trabajo en equipo.
Escúchalos. Sé que es difícil lo que te voy a pedir, sobre todo en empresas de cierto tamaño, pero saca algo de tiempo en hablar con ellos, de manera persona, íntima, procura interesarte por sus asuntos.
No todos son iguales. No hay mayor desigualdad que tratar a todos por igual. Cada uno tiene sus particulares y hay personas que requieren de atenciones especiales. No puedes atender a todos de la misma manera. Tenlo en cuenta.A continuación, voy a darte otra serie de tips para mejorar en la gestión del día a día y que esto redunde en una mejor salud mental tuya y de tu equipo.
Aprende a decir que NO. Es difícil, lo sé, pero hay trucos. Uno de ellos es decir: “me lo pensaré”. Esta respuesta genera en el otro una reducción de sus expectativas. Inconscientemente, acepta que la opción del NO puede ser una de las respuestas finales.
Rechaza los compromisos. Al final salen mal. Agárrate a “es política de la empresa…” para no aceptar compromisos que puedan mitigar tu estabilidad y mermar tu equilibrio, tranquilidad y salud mental.
Cobra por tu trabajo. Regalarlo no te va a hacer que te sientas mejor ni más feliz. Todo lo contrario. Además, estadísticamente, lo que se regala, sale mal. Si al final el cliente resulta desagradecido, te llevarás una gran decepción, que, al menos, tus bolsillos estén un poco más llenos.En definitiva, como alguien dijo (lo recuerdo quien), cuida de tus empleados, para que ellos cuiden de tus clientes; a lo que añado: cuida de la salud mental de tus empleados, para que ellos cuiden de la tuya.