Su historia en México se remonta a la llegada de los misioneros españoles, quienes introdujeron y fomentaron el cultivo de la vid, sentando las bases de la viticultura en el país. Desde entonces, la uva se ha convertido en un producto fundamental, tanto para su consumo fresco como para la elaboración de vinos, destilados y una amplia gama de derivados: jugos, conservas y vinagres.
Te informamos sobre esta fruta y algunas recomendaciones de que fijarte dependiendo tu necesidad.