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Hoy tocó atender un botox party con 3 señoras, las 3 pacientes mías, con ese toque de confianza como para contarme algunas picardías suyas, algunos problemas y por allí escuchar mis ideas o soluciones.
Dos amantes en esa despedida, dos amantes que pasaron de las situaciones convencionales a momentos de altísima intensidad donde las sensaciones se volvieron un vendaval tan capaz de poner en riesgo el matrimonio de ella.
Ellos se conocieron hacía tanto en aquella escuela. Ellos se volvieron los nenes que jugaban a juegos de adultos, dos nenes que hoy se volvieron a encontrar casi al borde del mar, y que parece que se quedarán esta vez juntos.
Esta vez te hablo a ti. Sí, dejemos de buscar solo intenciones, no digas madurez cuando no quieres aprender, cuando no quieres comportarte maduramente, y sólo lo dices por ocultar esos fallos. ¿Te atreves al reto?
Iba a ser la oda a la pirula del tío Marío, pero es que poner un término que puede sonar grosero podría decaer en un cierto mal gusto que no es mi intención, entonces que hablemos de diferencias, de esas que llevan a romper y separarse.
¿Serán ustedes más inocentes señora? ¿O seremos nosotros los inocentes? Hoy hago un repaso a algunas inocentadas o bromas que hice y que me hicieron. Y por cierto señora, déjeme darle...un saludo por este año que viene (¡qué mal pensada por Dios!)
Ella era perfecta para mis formas y deseos, quizás era el complemento perfecto, su frescura y locura por retarme, por ir más allá. Ella y esos convencionalismos que no le gustaban, que hicieron rompamos las formas, y que de un momento a otro, un tren nos separara.
Mierdy Christmas señora.
¡Ah los celos, señora! Los celos pueden ser una demostración de querer mucho, pero también pueden ser una inseguridad tan grande que puede incluso buscar coaccionar, humillar o controlar a la pareja.
Ella me hacía esperar, ella llegaba y de pronto la noche tomaría otro color, quizás le había esperado mucho no sólo esa noche, quizás era algo así como el invocarla tanto que regrese a mi lado. Juzgue usted, señora.
Dos personas tan distintas, la famosísima ex reina de belleza del Country Club La Planicie, y el tipo con cara de malo más extraño y distante que alguien pudo conocer. Tan opuestos, tan distintos.
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