
Sign up to save your podcasts
Or


Madrid tiene sus cosas, me trae fantasmas o apariciones súbitas. Pues nada os presento a Abi.
Ella quería vivir lujos y placeres, quería ostentar, quería la forma rápida de tener aquello que ni con años de trabajo iría a lograr. Para ello nada mejor que unas aplicaciones en el móvil, unas fotos cachondas, y a jugar...o no.
Volví a la Península, a comer los churros, a ser el tiquismiquis de toda la vida, a disfrutar el mirar desde el balcón, a buscar ser el mismo pirata o el mismo pistolero solitario. Usted ya me dirá ello, señora.
Ah las etiquetas señora, aquello que define un producto o persona. Hoy jorobaré un poco con ello, ojo es una opinión mía eh.
No una queja, no una invitación, más que una despedida, la forma de espetar las cosas antes de marcharse. Sin resentimientos, quizás se puede tomar incluso como un buzón de sugerencias.
Señora a pesar de que no creo en el tema de predicciones y vaticinios, sí comprendo que hay personas que tienen un don en ver algunas cosas que los humanos convencionales no ven. En esta ocasión no vi venir ... absolutamente nada de lo que podía ser.
No me culpe señora por lo que hice a los 13, ni tampoco a los 19. Quizás sí a lo que pase ahora, pero bueno aquello que uno hace en el pasado puede que deje alguna cuenta pendiente, y uno debe ser hidalgo y saldarlas...¿cierto?
Sí señora, es mejor que yo pida que me culpen. Que soy un completo responsable de esto que siento, de esto que me pasa, o de si esta historia será verdad o una maquiavélica inspiración...usted decida.
Hoy romperé la buena costumbre señora, y por ser una fecha tan especial publicaré el martes el podcast del miércoles, y lo hago por qué? Porque soy jodido! Pero es que viene perfecto para el día del gordito gilipollas este al que le celebran el día. Fuck you Cupido.
Rompí por ella los códigos, nos volvimos clandestinos antes de siquiera tener los 18 años, y de pronto ese encontrarse en Buenos Aires, ese volver a tomarnos un whisky y enlazar las manos, hizo que la pelirroja de ojos negros y cabello liso, me dijera que me necesitaba dentro.
From the publisher's feed